Un arma noble para tiempos más civilizados

Mañana de sábado. Visita a una tienda friki en la vecina Oviedo. ¿Resultado? Varias figuritas de Superman, Wonder Woman, Robin y Batman, una maqueta de un DeLoreann (sí, ya tengo mi propia máquina del tiempo, aunque aún siga sin carnet de conducir), una versión en negro de mi camiseta de The Godfather (menos, mal, porque la versión en marrón ya me tenía harto)… y la espada de luz de Luke Skywalker. Sí, esa que según Alec Guinnes su padre quería que el joven Luke la tuviera cuando fuera lo bastante mayor, pero que visto lo que hace Ewan McGregor, a su padre lo último que le importaba en aquel momento era lo que fuera a hacer su hijo, suponiendo que ni siquiera pensara en él. Visto cómo gritaba mientras su antiguo maestro peroraba sobre el amor que le estaba profesando, yo diría que no.

Pero, bueno, heme aquí, por fin, poseedor de mi propia espada de luz.

Vedlo vosotros mismos.

© 2006, Rodolfo Martínez

4 comentarios

  1. Menos mal que no es de verdad, o después de la tercera foto hubieras tenido que rascarte con un tenedor atado al muñón.

    Ahora bien, con unas pequeñas modificaciones, un cristal adecuado y un cable disimulado que conecte con una fuente de alimentación… ¿tiene tornillos la empuñadura?

  2. Tu carencia de fe resulta molesta.

    Y no, no le harás modificación alguna a mi espada de luz. Cómprate una y trastea con ella por tu cuenta y riesgo, hombre.

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