Porteras

El fandom es un sitio pequeño. Mucho. De “andar por casa”, podríamos decir.

Y eso tiene una consecuencia muy clara. Todo el mundo se siente autorizado a hablar de los asuntos de los demás, a opinar de cosas que no le incumben y a meterse en sitios donde no le han llamado.

Es algo que ya comentó hace tiempo el autor de cómic John Byrne en su columna de opinión “Una llama de esta altura”: el modo en que los aficionados creaban, transmitían y aumentaban rumores sin el menor fundamento simplemente para sentir que estaban “en el ajo”, que sabían “lo que se cocía”. Que eran parte del asunto, del mundillo. Que eran alguien, por decirlo en una palabra.

En nuestro pequeño grupúsculo de aficionados al género fantástico pasa tres cuartos de lo mismo. Desde que tuvo lugar el anuncio de que Juanma Santiago ya no trabajaba para Gigamesh, las cosas que he oído y leído se han convertido en algo cada vez más rocambolesco y surrealista, hasta el extremo de que las distintas versiones de lo que “realmente” ha ocurrido se han ido volviendo de una complejidad que pocos culebrones televisivos alcanzan: tramas pasionales, intrigas en la sombra, mujeres fatales que controlan la sede del poder con sus ávidas garras, zancadillas de supuestos amigos, traiciones de aliados incondicionales, dominación sexual, un plan meditado, canallesco y retorcido para hacerse con el poder en la editorial… tramas en las tramas de las tramas, que diría Frank Herbert si esto fuera una novela de Dune.

Si nos basamos en lo dicho públicamente por los implicados en el asunto (empleador y empleado básicamente), el cese de la relación laboral de Juanma Santiago con la editorial ha sido por motivos estrictamente laborales, profesionales.

Esa es la única información fidedigna y contrastable con la que cuentan todos esos esparcidores de rumores, tramas maquiavélicas y cuentos de porteras (con todos mis respetos para esa noble profesión, dicho sea de paso). Esa misma y no otra. Pero, claro, es muy fácil, muy tentador acudir al “se dice”, “se comenta”, “parece ser que”, “me han dicho que es posible” o “conozco a alguien que conoce a alguien que sabe de buena tinta que”.

La realidad es aburrida. Limitarse a comentar que una persona que trabaja para una empresa ya no lo hace, no tiene chicha alguna. Resulta mucho más sencillo (y, sobre todo, nos hace sentirnos más importantes, nos da la sensación de que “estamos al loro de lo que pasa”) inventar historias ridículas, retransmitir los rumores que nos lleguen aunque no tengan ni pies ni cabeza o lanzar por aquí y por allá toda la mierda que se nos ocurra sin preocuparnos de que sea cierta o no, ni del daño que podamos hacer por el camino a los implicados en nuestro alegre y desenfadado esparcimiento de basura.

Porque así nos sentimos parte de algo. Nos sentimos importantes. Sabemos “de buena tinta” lo que pasa y a nosotros no nos la dan con queso. Qué va.

Poco importa que no tengamos pruebas de nada de lo que estamos contando por ahí. Eso es irrelevante frente al hecho de que “lo sé de buena tinta por un amigo que conoce a otro amigo que es conocido de alguien cercano a todo el asunto”.

La realidad camina y los rumores vuelan, dice el viejo dicho.

Somos un puñetero mundillo de porteras malintencionadas, podríamos añadir.

Y, como diría Forrest Gump: “esto es cuanto tengo que decir sobre el asunto”.

© 2006, Rodolfo Martínez

11 comentarios

  1. A mí lo que más gracia me ha hecho han sido las posturas de draconiana indignación, expuestas a voz en grito en algunas tertulias y quedadas, de “¡yo a ése tio no le compro más libros!” o “pues no vuelvo a comprar esa revista” por parte de gente que ni conoce en persona a los protagonistas, ni tiene ninguna relación con ellos, ni conoce los detalles de lo ocurrido, ni le va ni le viene nada en ello, ni sabe más del asunto de lo que ha llegado a sus oídos en alas del rumor. Me alucina con que facilidad toma radical partido gente que no tiene literalmente ni puta idea de lo que ha ocurrido, si es que ha ocurrido algo.

    Y luego -ya que hablamos de ello -lo que sí me ha producido auténtico asco ha sido la historia esa de la “mala mujé”… Una hembra sinuosa y sexualmente ávida haciendo el Mal, manipulando y complotando, manejando a los hombres en las sombras, como no… Joder, hacía tiempo que no escuchaba algo tan canallesco, tan sudado, tan de España profunda de charanga y pandereta. Y he alucinado literalmente cuando he comprobado cómo los viejos clichés de la España Negra funcionaban a la perfección entre gente que los repetía con gozoso alborozo, y que ni siquiera se planteaba la catadura moral de difundir algo tan machista y tan sórdido como si fuera la ocurrencia más graciosa del mundo.

    Hacía tiempo, la verdad, que no me sentía tan incómodo y avergonzado. De pena.

  2. Hombre, Skalagrim, obviando el tema laboral del que no tengo ni idea, el cliché de mujer fatal que describes no es español sino universal. Que bastante tenemos ya flajelándonos con lo nuestro para echarnos encima lo de los demás.

    Por cierto, me gusto Gijón, y ese aire de tranquilidad que se respira por allí.

  3. Bueno, la parte realmente machista del asunto (y quienes me conozcan se sorprenderán de verme detectar machismos), el giro cañí de la mujer fatal internacional, es que según algunas de las versiones ni siquiera persigo objetivos propios: me trabajo a uno en bien de otro, o algo así. No es fácil de interpretar ni acabo de entenderlo exactamente, pero puede que tenga algo que ver, digo yo, con la incapacidad propia de mi sexo de actuar por iniciativa propia, o de tener algo que hacer con el poder que no sea cederlo. Aconsejo fervientemente a quienes difunden esas versiones que se repasen aquello de los roles, no sea que no liguen por eso.

    La explicación verdadera es mucho más sencilla: es un plan mío y sólo mío para dominar el mundo. Qué poder se puede alcanzar en Gigamesh, os preguntaréis. Muy sencillo: ninguno, pero sólo estoy de becaria. En cuanto me convierta en felatriz con máster, allá que voy a liarme con el señor Planeta.

  4. Jajajajajaja! Muy bueno Nat. Y yo que creía que quien iba a acabar dominando el mundo era yo. Aiiiiiiiiins…

    Tras la lectura de esta entrada y después de acabar de leer los comentarios anteriores (tanto aquí como en otros lares) sólo me queda decir una cosa:

    En toda esta clase de asuntos propios de eso que han llamado la farándula española (algo así como farándom en este caso)vine dado por algo muy simple. Uno o varios que hablan, comentan, dicen… y luego una inmensa mayoría que decide tragar sin pensar, porque la historia puede tener su morbo, un grupo no muy extenso que piensa que tal vez no sea así, pero por dejadez o motivos X (personales o no) decide que “bueno, me dejo arrastrar” y la escasa minoría que finalmente opinan que tener criterio propio mola y que no porque Mariñas, Carmele o quien sea diga algo, significa que tenga que ir a misa, porque normalmente hay siempre dos puntos de vista.

    Y podría añadir frases lapidarias de esas que tan poco molan a Rudy como: la verdad está ahí fuera, el mal es sólo un punto de vista, el lobo con piel de cordero, los corderos van siempre al matadero, quien tiene poder no lo demuestra, no se puede luchar contra el sistema, etc., etc., etc.

    Y ahora sí, después de esta perorata os dejo. Tal vez los que lean esto piensen que ni de coña están en tal o tal grupo de los que he mencionado o que se pregunte ¿quién demonios se ha creído ésta para decir esas cosas y, lo que es peor, expresarlo públicamente, si no es nadie?, así que me temo que mis palabras son de esas que no van a misa y que dicen se las lleva el viento. Pero como me importa taaaaaaaaaaanto…

    Jijiji…

  5. Oye, N, cuando consigas ser el poder en la sombra en Planeta, ¿me harás un hueco? (A ser posible sin desempeños sexuales, que me voy haciendo viejo…)

  6. ¿Un hueco en Planeta? Y la editorial entera, si la quieres cuando acabe con ella. Sólo es un paso más en mi ascenso hacia el poder. Próxima parada: el señor Santander Central Hispano.

  7. Natalia, no cuentes rollos de femme fatal, que todos sabemos que tú te llamas Manolo y eres un ex-legionario camionero ;).

    (Espero no haberme equivocado de Natalia)

  8. Coño, eso de Manolo el ex-legionario camionero lo dije yo hace la tira de años (antes de conocerte, Natalia, y descubrir que no era así). ¿Tan famosa se ha hecho esa vieja broma?

  9. Coincido con Skalagrim en su apreciación folclórica del mito hispano de la “mala mujé”. Los rumores que han llegado a mis oídos tienen un tinte casi lorquiano, me recuerdan las Coplas de la Dolores, historias de “Queridas” y algo de “la Bien Pagá” que cantaba mi abuela… Todo muy España de los cuarenta, vamos.

    Por aquí se han oído algunas cosas alucinantes, que sin embargo, en manos de los expertos indicados nos conducirían sin duda a alguna parte (me pregunto si Rudy, con sus influencias, podría hacer entrar en esto a Holmes). Por ejemplo, alguien ha extendido un mote de mofa y befa que incluye el término anoréxico. A mi eso me suena a envidia. Me juego algo a que en el orígen del rumor nos encontraríamos a alguien de mediana edad y con sobrepeso. Lo cual, en el fandom, nos deja como al principio.

    También han llegado por aquí rumores acerca de que los gastos en hetairas y esfinges megarenses pronto harían cerrar la editorial en cuestión. Y yo me pregunto, ¿quien extiende esos rumores? Y cuando alguien nos cuenta esas historias, ¿nadie se pregunta que pretende con ello su informador, nadie se plantea qué clase de persona es? Porque si a mí las historias me llegan de quinta o sexta mano, a alguien le han tenido que llegar de primera, y alguien ha tenido que escucharlas sin preguntarle a quien se lo decía que cómo no se le caía la cara de vergüenza. Por ejemplo.

  10. juanmi:
    >Coño, eso de Manolo el ex-legionario camionero lo dije yo hace
    >la tira de años (antes de conocerte, Natalia, y descubrir que
    >no era así). ¿Tan famosa se ha hecho esa vieja broma?

    En efecto. Creaste un meme sin saberlo. :)

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