Ha vuelto
Jueves, Julio 13th, 2006 Pertenece a Superman, Visto y oído | 7 comentarios »- El mismo día, hace un año: Encrucijada
Vaya por delante que desconozco qué críticas ha tenido la película de Brian Singer e ignoro cómo está funcionando en taquilla. Presumo, sin embargo, que ni tendrá muy buenas críticas ni será precisamente un blockbuster.
No hace falta decir que me ha encantado.
La película me gana desde el primer minuto, desde el momento en que se usa el viejo tema de John Williams y en la pantalla aparecen los títulos de crédito recreando los originales de la versión de 1978. En ese momento comprendo que estoy ante la obra de un fan, de un superfriki que, de pronto, se ha encontrado con que alguien le paga, no sólo por jugar con su personaje favorito, sino por hacer un remake de una de sus películas-fetiche. Como si toda la película no fuera más que una colosal obra de fan fiction para cuya financiación alguien ha conseguido engañar a un estudio de cine.
Superman Returns, por más que nos lo quieran vender como una secuela (que también lo es, al menos de las dos primeras películas) es, ante todo, un remake del film original de Richard Donner en el que la trama, los diálogos y hasta los encuadres de cámara están continuamente jugando a hacer referencias al original.
Toda la película es un eco de la de 1978, como si lo ocurrido en ésta hubiera resonado a través del tiempo. Y, a la vez, es una continuación (como ya dije, de las dos primeras: pues obvia la tercera y contradice explícitamente la cuarta) que se preocupa por ser coherente con el material original e intenta que los personajes sean consistentes con lo ocurrido previamente.
A muchos esto puede irritarles. Otros simplemente lo encontrarán una muestra más de la escandalosa falta de imaginación del cine comercial de hoy en día. A mí, sin embargo, me funciona, y toda esa acumulación de referencias, ecos y toques de atención al film original hacen que para mí la película cobre una dimensión especial. Un juego metarreferencial que consigue el resultado de meterme más hondo en la historia que me están contando y al mismo tiempo, envidiar furibundamente a Singer por haber podido darse el capricho de hacer realidad el sueño de un fan.
Al mismo tiempo, es mucho más fiel al personaje del tebeo, a sus motivaciones y entorno de lo que lo era el material antiguo. Y sobre todo, no comete la torpeza de creer que, por ser una película de superhéroes, todo vale y Superman puede sacarse poderes de la manga según le convenga. De hecho, las muestras de las habilidades superheroicas del Hombre de Acero no pasan de tres o cuatro: aparte de la inevitable capacidad de volar y la superfuerza, tenemos las ya clásicas visión de rayos X, visión calorífica y, en una breve escena, super aliento.
Tenía mis duda con el casting antes de entrar a verla. Más allá de Kevin Spacey, que me parecía una estupenda elección para Luthor, el resto de los actores elegidos para encarnar a los distintos personajes no eran muy santo de mi devoción. Sin embargo, Spacey no consigue dar la talla (imitando continuamente a Hackman, pero sin llegar a su altura), mientras que el desconocido Brandon Routh hace un Superman creíble y un Clark Kent más que pasable. Sólo le reprocharía su manía de estar posando para la cámara en muchas de las escenas de vuelo, que a veces convierten su interpretación del Hombre de Acero en un ejercicio de narcisismo.
Decía antes que no creo que la película vaya a recibir buenas críticas ni a ser un boom de taquilla. En cierto modo, nada a contracorriente. El ritmo del film es deliberadamente pausado (como ya lo era el de Donner) y su tono tiende a lo intimista más de una vez, alejándola de otras adaptaciones de superhéroes de cómic de ritmo trepidante y donde la acción se impone sobre la historia. Esta es una película para ver con calma, para disfrutar con tranquilidad y dejar que nos gane poco a poco.
Conmigo lo ha conseguido.
Como anécdota diré que ayer fuimos diez personas a verla. A los cinco situados en la fila siete, nos gustó, en distintos grados. A los situados en la ocho, le pareció un bodrio y un truño como hacía tiempo que no veían uno.
Quedáis avisados.
Y yo quedo esperando a la edición en DVD para darme el gustazo de verla tranquilamente en casa una y otra vez.
POSTADA: A la pregunta que me hacía a mí mismo en el post anterior, tengo que responder que no, que este Superman no ha conseguido hacerme olvidar a Christopher Reeve. De hecho, una de sus virtudes fue hacer que lo tuviera en mente continuamente, pues a veces Singer parecía empeñado en buscar el ángulo de cámara adecuado o la iluminación correcta para que Brandon Routh nos pareciera una versión más joven de Reeve. En cuanto a las secuencias de vuelo, no están mal en general, pero la gracia con la que se movía Christopher Reeve, su elegancia y naturalidad aún siguen inalcanzadas.
