Total, para lo que me pagan

Es curioso. Si yo no voy a trabajar un día, ese día no cobro. Y no sólo eso, sino que mi empresa me pegará un toque, me preguntará qué ha pasado y más vale que tenga una buena explicación a mano, o me puedo dar por jodido.

Y eso que mi trabajo no es precisamente importante. De él no dependen ni la paz del mundo, ni la prosperidad de la nación, ni la vida o la muerte de nadie. Así que uno se piensa que, coño, ya podían ser un poco más flexibles mis jefes, que al fin y al cabo lo único que nos jugamos es un poco de dinerillo, cuatro duros como si dijéramos, y hacer la vista gorda si de vez en cuando me da por irme de copas con los amiguetes en lugar de ir trabajar. Que comprendan que todo tiene un límite y que, además, por lo que me pagan, tampoco nos vamos a poner exquisitos, ¿no?

Otra cosa sería si tuviera un trabajo importante de verdad. No sé… por poner un ejemplo al azar que me viene ahora mismo a la mente… pues si fuera diputado, ¿no? Ahí sí que me estoy moviendo en otros niveles, con otras responsabilidades: mi voto representa la decisión de varios miles de personas y lo que haga o deje de hacer es importante. Soy uno de los tíos que legislan y, por tanto, que decide el aspecto que va a tener el país. Y además, ahí sí que me pagan un dinerillo jugoso, que merece que me lo tome en serio y que, por aburrido que me resulte estar ahí a veces, pues haga de tripas corazón y cumpla con mi trabajo con seriedad y no trate de escaquearme a la mínima de cambio. Vamos, que me pagan (y nada mal) por estar ahí al pie del cañón, me lo esté pasando bien o no. Y, dado que nadie me obligó a concurrir a unas elecciones, sino que lo hice movido por un afán de servicio público, pues lo menos que puedo hacer es cumplir con mi trabajo.

Sí, si fuera diputado entendería el cabreo de mi empresa. Si fuera diputado comprendería que me pidiera cuentas, que me echase una bronca del copón si falto a mis obligaciones o incluso que me despidiera si decido que, total para la mierda que se está discutiendo en el Congreso, mejor me voy a la cafetería con los amigotes, que seguro que voy a estar más entretenido.

Sí, si fuera diputado sería otra cosa. Sin duda.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.